«No hay necesidad de disculparse todavía», dijo. «Aún no hemos llegado a ese punto».
Un murmullo silencioso se extendió por la cabina. Algunos pasajeros comenzaron a grabar, otros simplemente observaban.
Victoria intentó recuperar la compostura, pero su voz carecía de convicción. «Esto es ridículo; solo queríamos cambiar de asiento…»
Elena se giró lentamente hacia ella. No con ira, sino con claridad.
«No», dijo. «No querías un asiento. Querías cambiar de sitio a alguien que considerabas inferior a ti».
Victoria guardó silencio.
Entonces Elena volvió a mirar al comandante.
«¿Cuánto tiempo lleva volando?»
«Treinta y dos años», respondió él.
—Y en todo ese tiempo —dijo ella—, ¿cuántas veces has juzgado a la gente por su apariencia?
Él no respondió.
Porque ya lo sabía.
Demasiadas veces.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
