Era una bolsa de plástico herméticamente sellada, ya húmeda y con moho.
Temblorosa, la abrí.
Se desparramaron fajos de billetes: gruesos montones atados con gomas elásticas, algunos manchados y húmedos. Debajo había sobres, recibos, contratos y una pequeña libreta llena de fechas, cantidades y nombres de empresas: registros de transacciones ocultas.
El corazón me latía con fuerza.
¿En qué estaba metido mi marido?
Entonces noté algo extraño: una pequeña cruz marcada al pie de cada página.
Abrí otro sobre.
Fotografías.
Niños delgados, con ropa desgastada.
Un pequeño edificio.
En el reverso: Escuela Comunitaria San Pedro - Cebú.
La confusión reemplazó al miedo.
Entonces encontré una carta.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
