No me enfermé en 43 años: 5 alimentos que incorporé a mi rutina diaria.

Contribuye a la eliminación de la retención de líquidos.

Preparación:

Una cucharadita de hierba seca en 300 ml de agua caliente. Tapar y dejar reposar de 10 a 15 minutos. Beber caliente, preferiblemente después de las comidas o por la noche.

No causa dependencia ni nerviosismo como el café o el té negro. Es ideal para quienes experimentan palpitaciones leves o ansiedad al final del día.

3. Trigo sarraceno: Energía estable y azúcar equilibrada
Si hay un alimento que me ha acompañado toda la vida, es el trigo sarraceno. Simple, económico y muy nutritivo.

Al cumplir 60 años, empecé a notar fluctuaciones en mis niveles de azúcar en sangre: cansancio después de comer, somnolencia repentina y debilidad. Reemplacé el pan blanco y los productos refinados por trigo sarraceno cocido en agua.

Resultado:

Energía más estable.

Menos somnolencia después de las comidas.

Mejor control del azúcar en sangre.

Sensación de saciedad sin pesadez.

Es rico en carbohidratos complejos, fibra, magnesio y hierro.

Preparación básica:

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