Esta experiencia me enseñó que la familia no siempre se encoge ante la verdad.
A veces, se expande.
No nos desmoronamos.
Nos expandimos.
Y de alguna manera, nos volvimos más completos que nunca.
Porque la familia no es solo a quién crías.
Es a quién eliges, cuando la verdad finalmente sale a la luz.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
