¡Antes de abrir otra lata de sardinas, mira esto!

Hay varios detalles a los que conviene prestar atención:

El tipo de aceite o líquido utilizado para la conservación

El estado del pescado dentro de la lata

Un olor o sabor metálico

Sardinas demasiado blandas o que se deshacen

Estos factores pueden indicar una menor calidad del producto, lo que puede reducir su valor nutricional.

Error 2: Consumir el líquido de la lata
Muchas personas comen sardinas directamente de la lata sin escurrir el líquido en el que se conservan.

Aunque parezca parte del alimento, en muchos casos ese líquido contiene:

Exceso de sodio

Residuos del proceso de conservación por calor

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