¡Antes de abrir otra lata de sardinas, mira esto!

Aceites que pueden haberse oxidado

Consumirlo con frecuencia puede aumentar la ingesta diaria de sal sin que te des cuenta, lo que puede contribuir a:

Retención de líquidos

Aumento de la presión arterial

Esfuerzo innecesario en el organismo

Escurrir las sardinas no elimina sus principales nutrientes, pero sí reduce componentes que aportan poco beneficio.

Error 3: Consumir sardinas enlatadas en exceso
Las sardinas son nutritivas, pero eso no significa que deban convertirse en un alimento diario.

Muchas personas, tras conocer sus beneficios, comienzan a consumirlas varias veces por semana o incluso a diario.

El problema es que los alimentos enlatados suelen contener más sodio que los alimentos frescos. Además, aunque las sardinas contienen menos metales pesados ​​que muchos otros pescados, su consumo excesivo y prolongado puede aumentar la exposición acumulativa.

Una dieta saludable se basa en la variedad, no en comer repetidamente el mismo alimento, incluso si se considera saludable.

Error 4: Elegir sardinas conservadas en aceites de baja calidad
Este es uno de los errores menos conocidos.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.