¿Con cuál de nuestros hijos viniste a vivir? ¡Nos divorciamos hace seis meses!

Se quedó en silencio un par de segundos. Oí el portazo de un coche en algún lugar y al conductor maldiciendo entre dientes.

"Escucha...", comenzó, con la voz ya no tan descarada, ni tan segura como siempre. Sonaba vacía. "¿Puedo pasar? Para hablar."

Cerré los ojos.

Ahí está. Un clásico. Cuando todo se derrumba, recuerda dónde hace calor, dónde una vez lo toleraron, dónde puede esperar a que pase.

"No", dije con calma.

"Por favor. Me quedaré. Solo para hablar... bueno... qué sigue."

"Siguiente... sin mí, Dim."

Exhaló ruidosamente.

"Siempre has sido tan...", dudó, buscando la palabra adecuada. "Duro."

Incluso me reí entre dientes.

"No, Dim. He sido blando durante demasiado tiempo." Simplemente te has acostumbrado.

Otra pausa.

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