## Preparando el terreno
Contacté al administrador del edificio, el Sr. Henderson. Le expliqué la situación, no como un “problema maternal”, sino como un problema de seguridad.
“Una persona no autorizada tiene una copia vieja de la llave y entra a mi apartamento con frecuencia”, le dije. “Cambié las cerraduras, pero preveo que lo intentará de nuevo. Quiero que se cumplan las normas”.
Luego preparé el apartamento.
No rompí nada, pero di la impresión de una vida convulsa. Saqué mi maleta y la dejé entreabierta sobre la cama. Apilé cajas cerca de la puerta, etiquetadas como **COCINA** y **OFICINA**. En la mesa de centro, coloqué un correo electrónico falso.
Imprimí una "Notificación de Salida" que había improvisado.
Y finalmente, envié el mensaje.
**Hola mamá. Sé que la situación está tensa entre nosotras. Odio cuando discutimos. ¿Puedes venir este fin de semana? Creo que me vendría muy bien tu ayuda.**
Mordió el anzuelo al instante.
**Claro, cariño. Sabes que siempre puedes contar conmigo.**
# Acto V: La Sorpresa
Sábado por la tarde. Estaba sentada en la sala, de espaldas a la puerta, esperando. Ella estaba escondida en el dormitorio, con la puerta entreabierta. El Sr. Henderson estaba en el pasillo.
Oí el timbre del ascensor. Luego, el chasquido seco y seguro de sus tacones.
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