Y por primera vez en mucho tiempo…
Respiró con libertad.
Sin miedo.
Sin permiso.
Sin cadenas.
Porque lo que Álvaro creía que era poder…
Era solo prestado.
Y cuando desapareció…
No le quedó nada.
Pero ella…
Aunque se marchó sin nada…
Nunca perdió lo que más le importaba.
A sí misma.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
