La aparición de una mantis religiosa dentro del hogar no suele pasar desapercibida. Su figura estilizada, su postura inmóvil y la forma en que parece “observar” todo a su alrededor generan una mezcla de curiosidad y asombro. Para muchas culturas y corrientes espirituales, que este insecto cruce el umbral de una casa no es un hecho cualquiera, sino una señal cargada de simbolismo, mensajes internos y momentos de transformación.
Desde tiempos antiguos, la mantis religiosa ha sido asociada con la paciencia, la concentración y la calma interior. Su nombre proviene de la posición de sus patas delanteras, que recuerdan a alguien en actitud de oración. Por eso, en distintas tradiciones se la ha vinculado con la espiritualidad y la conexión con planos más profundos de la conciencia. Cuando una mantis aparece en casa, muchas personas interpretan su presencia como un recordatorio para detenerse, respirar y observar antes de actuar.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.

