A Marina le dieron el alta tempranamente y en casa no le esperaba ninguna sorpresa.

Etapa 2: Mentiras que se enredan en los detalles
Igor siempre mentía igual: con detalles. Cuantos más detalles, más evidente se hacía que ocultaba la verdad.

«Simplemente entró…», empezó. «El grifo goteaba, la ayudé… luego tomamos un té… luego se duchó porque allí le habían cortado el agua…»

Marina se volvió lentamente hacia Alina:
«¿Te cortaron el agua en el apartamento?»

Alina abrió la boca, la cerró y miró a Igor.

"Yo... bueno... no exactamente. Tengo calor."

"¿Y por qué estás en nuestra habitación? ¿Nos duchamos allí?" La voz de Marina se mantuvo serena, haciendo la habitación aún más inquietante.

Igor se enfureció:
"¿Por qué me interrogas? Sí, ella estuvo aquí. Sí, yo... hablamos. ¡Llevas dos semanas en el hospital! ¡Estoy solo!"

Marina sintió como si le hubieran dado un puñetazo en la cara. No por el hecho, sino por la entonación. Hablaba como si presentara una factura.

"¿Solo?", repitió. "Estaba con suero, Igor." No en un resort.
"¿Y crees que no estaba preocupado?", espetó. "¡Llegué aquí después del trabajo a un apartamento vacío!".

"¿Y decidí compartirlo con una compañera de piso?".

Alina finalmente encontró su chaqueta en la sala y, poniéndosela mientras caminaba, murmuró: "Creo que debería irme...".

Marina se giró hacia ella:

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.