Sin garantías.
Solo… posibilidad.
Detrás de nosotros, el
La boda se desmoronó.
Don Alejandro observaba, impotente.
Por una vez…
no tenía el control.
“Valeria… podemos hablar”, dijo.
Lo miré.
Durante años, imaginé la venganza.
Pero al final…
Solo sonreí.
“No”.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
