Una estudiante pobre pasó una noche con su adinerado jefe para pagar las facturas del hospital de su hermano, y esa decisión cambió su vida para siempre.

Pero poco a poco, Sofía empezó a notar cosas extrañas.

Correos electrónicos que enviaba de madrugada. Reuniones con abogados que no estaban en la agenda oficial. Llamadas telefónicas en las que bajaba la voz y cerraba la puerta de la oficina. Documentos clasificados que revisaba en secreto.

Una tarde, mientras organizaba archivos para un informe urgente, vio una carpeta con la etiqueta "Auditoría Interna - Confidencial". No era su responsabilidad revisarla, pero un documento le llamó la atención.

Y allí lo vio.

Firmas alteradas. Malversación de fondos. Nombres de ejecutivos influyentes. Y finalmente… el nombre del padre de Alejandro.

De repente, todo cobró sentido: la presión, los abogados, las reuniones secretas.

"No deberías estar mirando eso", dijo una voz a sus espaldas.

Sofía dio un respingo. Era Alejandro. Su mirada reflejaba cansancio y determinación.

"¿Qué es esto?", preguntó, aún aferrada a la carpeta.

Él cerró la puerta de la oficina.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.