El invierno de 1944 no fue solo una estación, sino...

Los encontró poco a poco.

Por rumores.

Por coincidencias.

Por errores.

Cada uno creía estar a salvo.

Cada uno creía haber dejado atrás el pasado.

Se equivocaban.

El primero murió en silencio.

Un accidente.

Nadie sospechó nada.

El segundo, igual.

Y el tercero.

No tenía prisa.

Los años no importaban.

Podía esperar.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.